El Origen
Durante miles de años, se creyó que el Milodón se había extinguido en las gélidas tierras de la Patagonia chilena. Los científicos
llenaron los museos con fósiles y los libros con teorías. Pero todos estaban equivocados. El Milodón no desapareció por la era del hielo,
sino que simplemente se escondió en lo profundo de los fiordos porque estaba cansado de los químicos artificiales de la civilización
moderna.
Cuenta la historia que un día de invierno unos turistas caminaban cerca de las Torres del Paine cuando sintieron un aroma intenso: una
mezcla de tierra húmeda, hierbas frescas y algo que solo se puede describir como limpieza extrema. Siguieron el olor hasta detrás de
una cascada, y ahí lo vieron: un Milodón de dos metros de altura, relajado en una tina de madera nativa, tarareando una melodía y
frotándose la espalda con una barra de arcilla y plantas silvestres.
Ahí estaba la bestia más grande, peluda y salvaje del sur, que resultó ser la que mejor olía de toda la Patagonia. No por magia, sino
porque nunca dejó de usar lo que siempre funcionó. Cuentan que los miró y les lanzó una de sus barras.
Nunca supimos si la historia es cierta. Pero mientras la industria llenaba los estantes de nombres impronunciables, una bestia del sur
seguía lavándose con arcilla y hierbas. Nos pareció que tenía razón y que el mundo de la cosmética tradicional tenía que cambiar. Así
nació Milodón & Co.
llenaron los museos con fósiles y los libros con teorías. Pero todos estaban equivocados. El Milodón no desapareció por la era del hielo,
sino que simplemente se escondió en lo profundo de los fiordos porque estaba cansado de los químicos artificiales de la civilización
moderna.
Cuenta la historia que un día de invierno unos turistas caminaban cerca de las Torres del Paine cuando sintieron un aroma intenso: una
mezcla de tierra húmeda, hierbas frescas y algo que solo se puede describir como limpieza extrema. Siguieron el olor hasta detrás de
una cascada, y ahí lo vieron: un Milodón de dos metros de altura, relajado en una tina de madera nativa, tarareando una melodía y
frotándose la espalda con una barra de arcilla y plantas silvestres.
Ahí estaba la bestia más grande, peluda y salvaje del sur, que resultó ser la que mejor olía de toda la Patagonia. No por magia, sino
porque nunca dejó de usar lo que siempre funcionó. Cuentan que los miró y les lanzó una de sus barras.
Nunca supimos si la historia es cierta. Pero mientras la industria llenaba los estantes de nombres impronunciables, una bestia del sur
seguía lavándose con arcilla y hierbas. Nos pareció que tenía razón y que el mundo de la cosmética tradicional tenía que cambiar. Así
nació Milodón & Co.